Cómo evitar infecciones en catéter de hemodiálisis y diálisis peritoneal

Pensando en nuestros pacientes, hemos creado una guía sencilla para comprender
mejor el uso del catéter y evitar complicaciones innecesarias por cuenta de las
infecciones.

Para empezar, recordemos que los catéteres y su ubicación dependen de qué tipo de
diálisis estemos usando.

En el caso de la hemodiálisis, tenemos el catéter que se ubica a nivel subclavio en la
caja torácica en la vena yugular, de preferencia. Se trata de un catéter de dos vías; una
arterial y otra venosa. La primera es por donde sale la sangre del cuerpo a través del
circuito extracorpóreo y la segunda es por donde regresa a él con la sangre ya filtrada.
En el caso de la diálisis peritoneal, el catéter se encuentra a nivel abdominal
atravesando la piel, el tejido subcutáneo y el peritoneo.

¿Por qué son tan comunes las infecciones en la zona del catéter?

Tal como explica la enfermera Patricia Rodríguez, especialista en nefrología desde
hace 22 años para Baxter Renal Care Services, la mayoría de estas infecciones se
producen por manipulación externa y por ser un cuerpo extraño en el organismo.
Sin embargo, recuerda que hay casos donde la infección se puede producir
internamente (endógena), aunque insiste en que la gran mayoría de veces la infección
es de origen externo (exógena).

“Lo que nos compete a nosotros como equipo de salud, es preocuparnos un poco más
sobre la infección por vía exógena, especialmente sobre el tema de la manipulación.
Para el caso del catéter de hemodiálisis se tienen dos opciones: que el paciente lo
manipule o que lo manipule el personal de salud. Cuando es el personal de salud, se
tienen unas guías, unos protocolos de manipulación con técnica aséptica, que es con
uso de guantes estériles, gasas estériles, soluciones desinfectantes tapabocas por
parte del profesional de la salud, dejando cubierto el catéter y enseñando al paciente
medidas de autocuidado para la prevención de infecciones”, explica Rodríguez.
Recomendaciones sencillas para evitar una infección.

• No permita que personal externo y ajeno al personal de la unidad renal manipule su
catéter. Éste solo debe ser manipulado por personal entrenado y su uso es
exclusivo para su diálisis.

• Al momento del baño, cubra el área del catéter para evitar humedad y favorecer la
infección.

• No manipule el catéter ni retire el vendaje hasta que en la clínica renal hagan la
respectiva curación.

• Evite ingresar a piscinas, ríos, bañeras o tinas. El catéter no debe estar inmerso en
agua en ningún momento.

Signos de alarma

Para saber si se ha presentado alguna infección, el paciente debe estar atento a signos
y síntomas que su médico y enfermera le indicarán, como fiebre, dificultad para
respirar, escalofríos, dolor torácico o desprendimiento del catéter.

El apósito no debe estar mojado ni sangrando, y los puntos deben tener buena
apariencia y no estar sueltos. La zona no debe presentar enrojecimiento, dolor,
secreción ni sensación de calor. De presentarse, el paciente debe acudir de inmediato
a donde su médico y enfermera de la unidad renal.

Por último, Rodríguez insiste en que el cuidado más determinante es la higiene. “El
tema de lavado de manos aplica hoy en día para absolutamente todo tipo de
infecciones”. Recuerde, el acceso vascular es la vida del paciente en diálisis.